Analítica de datos: Un faro para iluminar el futuro

La gestión de los negocios está evolucionando en nuevas direcciones al calor de la digitalización. La analítica de datos se ha convertido en un vehículo estratégico para emprender este camino
La analítica de datos es clave para el crecimiento y consolidación de las compañías

Nunca ha sido sencillo, esa es la verdad, pero dirigir un negocio se ha vuelto especialmente complejo de un tiempo a esta parte. La incertidumbre es, por definición, la principal enemiga de la toma de decisiones, pero es éste un escenario al que los emprendedores están ya más o menos acostumbrados. Son los desafíos asociados a la digitalización los que le han dado una nueva vuelta de tuerca a la gestión de las empresas. Y especialmente uno de ellos: la analítica de datos, o recogida y tratamiento de la información.

Expliquémoslo con datos. De entre las 10 compañías con mayor capitalización bursátil del mundo, cinco de ellas (Google, Facebook, Apple, Microsoft y Amazon) son firmas que han logrado llevar sus cuentas de resultados a otro nivel apoyándose en la explotación neta de los datos. Convirtiendo la analítica de datos casi en su razón de ser.

Que los datos son una de las nuevas claves de nuestra era ya nadie lo discute. Un principio que, lejos de ser exclusivo de estas grandes multinacionales, concierne a todas las empresas. Grandes y pequeñas, de cualquier sector, con vocación nacional o con presencia internacional. Renunciar al uso de esta valiosa materia prima es un lujo que ningún emprendedor debería permitirse.

En el fondo, no hay más que ver la vocación con la que nacen cada día miles de startups en todo el mundo. Pensando en el dato, orientadas al tratamiento de la información. Es así como han de encarar las empresas su futuro.

Del olfato al dato

Durante muchos años, los empresarios se han guiado con frecuencia por su olfato para los negocios. Indicadores no escritos con la información a su alcance para orientar sus compañías en la dirección correcta. Muchos de ellos han tenido éxito, no cabe la crítica. Al contrario, solo la admiración y el reconocimiento.

Pero esta forma de ver el negocio es única y en cierto modo indivisible. Forjada a base de la experiencia y alojada en la mente de una persona. Tres condiciones que, por su complejidad, resulta casi imposible proyectar al resto de la organización, al sucesor en el cargo o a la siguiente generación.

Esta forma de dirigir los negocios funciona y funcionará siempre. Y es así porque de forma natural creamos indicadores mentales, interconexiones de datos que nos facilitan la toma de decisiones. Pero en ocasiones afloran variables que llevan hasta al mejor de los empresarios al error. Inestabilidad económica y social, multiplicidad de frentes a los que atender…

Es en ese momento cuando los datos y su análisis se convierten en refugio. Cuando se visualiza de una forma nítida el potencial de los datos para apoyar el rumbo de cualquier negocio.

Datos que, no lo olvidemos, ya están en nuestro poder. Registramos mucha más información en nuestro software de gestión, en la contabilidad, en el correo electrónico o en la web de la que nos imaginamos. Y gracias a la digitalización y a las nuevas herramientas de analítica de datos es posible organizarla y visualizarla para su utilización en la toma de decisiones.

La analítica de datos ayuda a los negocios a extraer todo el potencial de la información que tienen

Analítica de datos: Extraer todo el potencial de la información

El problema hoy es que organizar y visualizar los datos son dos tareas que necesitan tiempo, dedicación y esfuerzo. Y todo ello a pesar de que, cada vez más, el software que hay en el mercado es más intuitivo y asequible desde el punto de vista de los costes. El camino, en cualquier caso, está ya definido. El futuro es de los datos.

En cierto modo, el ecosistema empresarial asiste actualmente a una transición similar a la que experimentó con el salto del universo analógico al digital. ¿Recuerdan lo que pasó con los primeros teléfonos móviles? Quienes los tenían no lograban explotar todo su potencial y quienes les daban la espalda se quedaban atrás en una revolución imparable.

Con la analítica de datos puede que esté pasando algo parecido. Quizás quienes han emprendido esta senda no estén extrayendo todo lo que tiene que ofrecer, pero es indiscutible que están tomando ventaja.

Lo vemos cuando instalamos sencillos cuadros de mando en empresas, de repente, ese cuadro con la información básica de negocio medida en tiempo real se convierte en imprescindible. Y acceder desde un puesto de trabajo tradicional ya no es suficiente, lo necesitas siempre a tu lado, como el móvil. De hecho, lo necesitas en el móvil.

Los casos de éxito son muchos. Recientemente, un cliente al visualizar geográficamente la localización de sus ventas en un panel de mando pudo comprobar que sus productos tenían una mayor aceptación en las zonas de litoral. Paradójicamente, su política de expansión estaba dirigida hacia áreas de interior, en concreto, hacia núcleos urbanos con gran densidad poblacional. Cambió su estrategia de negocio apoyándose en la analítica de datos.

Así es la era del dato. Un faro para iluminar el futuro.