El nuevo Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo en 6 claves
El 12 de septiembre de 2025, el BOE publicó el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027, que marcará la actuación de la Inspección durante los próximos tres años. Este Plan amplía el alcance y la complejidad de la labor inspectora, por lo que las empresas deberán revisar sus procesos internos y reforzar sus sistemas de compliance laboral para minimizar riesgos ante posibles inspecciones.
¿Cuáles son los principales objetivos y ejes del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo?
El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo 2025-2027 se organiza en torno a dos ejes:
- Materias prioritarias: relaciones laborales, salud y seguridad en el trabajo, igualdad de género, Seguridad Social y lucha contra el trabajo no declarado.
- Medidas estructurales y operativas: mejorar la calidad del servicio público mediante modernización tecnológica, coordinación interna y formación del personal inspector.
Para las empresas, los objetivos más relevantes del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo son:
- Garantizar los derechos laborales.
- Proteger la salud y seguridad de los trabajadores.
- Fomentar la igualdad y la inclusión.
- Adaptarse a los nuevos desafíos tecnológicos.
¿Cuáles son los principales cambios que afectarán a las empresas?
Entre las principales novedades que trae consigo el nuevo Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo se encuentra la puesta en marcha de la Sede Electrónica, el expediente electrónico y el apoderamiento telemático, lo que facilitará una mayor automatización de los procedimientos sancionadores.
También se busca un funcionamiento más homogéneo de la Inspección, gracias a nuevas instrucciones de dirección y coordinación operativa y a equipos de trabajo que podrán actuar en varias provincias a la vez.
Además, la ITSS contará con nuevas capacidades analíticas a través de laboratorios de informática forense y unidades de datos que permitirán detectar fraudes mediante el cruce masivo de información. En materia de seguridad y salud laboral, se amplían las competencias de los subinspectores, con un mayor foco en la gestión preventiva y la supervisión de riesgos.
¿Qué implicaciones prácticas tiene para las empresas en materia de PRL y riesgos laborales?
Las empresas deben asegurar la aplicación real y efectiva de sus sistemas de prevención y cumplimiento. En la práctica, esto implica implementar una serie de medidas en ámbitos clave:
- Evaluación de riesgos y seguimiento: evaluaciones actualizadas (incluida psicosocial), planificación preventiva con responsables y plazos, y verificación del cierre de acciones.
- Salud mental y colectivos vulnerables: integración de la salud mental en la PRL y medidas específicas para personas especialmente sensibles.
- Protocolos frente al acoso: protocolos operativos, formación periódica, canal de denuncias confidencial y trazabilidad de actuaciones.
- Igualdad y retribución: registro y auditoría retributiva vigentes, valoración de puestos, plan de igualdad (si procede) e indicadores de brecha y promoción.
- Tiempo de trabajo y registro horario: control fiable (teletrabajo y desconexión digital incluidos), horas extra y descansos.
- Contratación y subcontratación: revisión de modalidades, cesión ilegal, ETT, falsos autónomos y coordinación de actividades empresariales.
- Empleo no declarado y Seguridad Social: coherencia nóminas–cotizaciones–funciones; control de jornadas parciales y adecuación grupo profesional–salario.

¿Qué señales de riesgo pueden activar actuaciones automatizadas?
De acuerdo al Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo 2025-2027, la Inspección puede identificar patrones que disparen actuaciones automáticas, como por ejemplo:
- Desviaciones entre el registro horario y la cotización en jornadas parciales.
- Alta rotación de personal, con uso intensivo de temporales o ETT en puestos idénticos.
- Accidentabilidad o bajas médicas anómalas en determinados centros o turnos.
- Brechas salariales injustificadas por sexo o categoría profesional.
- Incongruencias entre grupo profesional, funciones desempeñadas y salario en nómina.
¿Qué documentación mínima debería tener la empresa preparada?
De cara a una inspección, resulta esencial contar con la documentación organizada y al día:
- En materia de prevención de riesgos se incluyen evaluaciones (también psicosociales), planificación preventiva, formación por puesto, entrega de EPIs, vigilancia de la salud e investigación de accidentes.
- En igualdad, es clave tener el plan de igualdad cuando proceda, los registros y auditorías retributivas y el protocolo frente al acoso.
- En relación con el tiempo de trabajo, deberán conservarse registros horarios fiables, controles de horas extra, políticas de teletrabajo y desconexión digital.
- En el plano laboral y de Seguridad Social, será necesario disponer de contratos, descripciones de puestos, cotizaciones correctas, justificantes de altas, bajas y modificaciones.
- Por último, en la relación con terceros, deberán conservarse contratos con contratas, subcontratas o ETT, acuerdos de coordinación y evidencias de cumplimiento.
¿Cómo pueden prepararse las empresas ante el nuevo Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo?
La mejor estrategia es anticiparse. Esto supone revisar periódicamente los sistemas de prevención y cumplimiento, asegurar que la documentación esté completa y organizada y formar a los equipos de recursos humanos y jurídicos para responder adecuadamente ante una actuación inspectora.
En Vento Abogados & Asesores contamos con un equipo de abogados laboralistas que ayudan a las empresas a adaptar sus procesos a los nuevos requisitos de la Inspección de Trabajo, reforzando la prevención, el cumplimiento laboral y la organización interna para que estén siempre preparadas.







