Tramitamos el concurso de acreedores para salvar su empresa

El equipo de Vento Abogados & Asesores se encargará de la preparación y gestión del concurso de acreedores. La herramienta que le proporcionará una segunda oportunidad a las compañías acuciadas por las deudas

 

Las claves: continuidad y viabilidad

El equipo de Vento aprovecha este mecanismo legal para garantizar la viabilidad y continuidad de las empresas en situación insolvente. Para ello, se diseña un convenio que contemple cómo se va a proceder a cumplir con las obligaciones adquiridas y pagar las deudas, incluyendo quitas y moratorias.

El concurso de acreedores se ha convertido en una herramienta fundamental para proporcionar una segunda oportunidad a las compañías sacudidas por la incertidumbre económica o una crisis coyuntural.

Vento Abogados & Asesores diseña concursos de acreedores que aportan una visión integral para satisfacer los compromisos adquiridos por la empresa, al tiempo que se activa un plan para la pervivencia de la empresa.

La solvencia técnica y la preparación de los equipos legales que intervienen en este proceso es un factor estratégico para que esta herramienta cumpla sus objetivos. La experiencia de Vento en esta área de conocimiento es un elemento diferencial.

 

¿Qué ofrece Vento?

La solvencia de un despacho a la vanguardia

Vento Abogados & Asesores cuenta con casi un centenar de profesionales que acumulan décadas de experiencia. El equipo de derecho concursal ofrece un asesoramiento personalizado para guiar a la empresa por todas las fases del proceso concursal. Desde los actos previos hasta su conclusión y la determinación de la responsabilidad, pasando por la solicitud del concurso y todos los trámites judiciales. 

En un procedimiento tan complejo y de tanta relevancia es imprescindible contar con el mejor asesoramiento legal y económico. No se puede dejar nada al azar, todas las acciones deben estar al servicio de una estrategia bien ideada. Vento pone a su disposición los conocimientos de todo su equipo para ayudarle en la toma de decisiones y en el diseño, negociación e implementación del convenio concursal. El objetivo es garantizar la supervivencia de la empresa y su viabilidad en el largo plazo, superando con éxito la crisis de insolvencia. 

Ventajas del concurso de acreedores

Proteger el patrimonio

Una vez que se aprueba la declaración del concurso de acreedores, el patrimonio queda protegido frente a ejecuciones demandadas por los acreedores.

Paralizar el devengo intereses

La declaración del concurso de acreedores también conlleva la paralización del devengo de intereses, salvo los de naturaleza remuneratoria.

Frenar el endeudamiento

Gracias a este mecanismo, las empresas pueden dejar de endeudarse para hacer frente a sus obligaciones. Postergándolas de acuerdo a un convenio viable.

Continuar con la actividad

El objetivo principal del concurso es garantizar la supervivencia de la empresa y que ésta siga trabajando para poder salir de la crisis de solvencia.

Preguntas frecuentes

Respuestas claras

El concurso puede ser solicitado tanto por el propio deudor, si es una persona física como un autónomo, o por el órgano de administración de la empresa, si es una persona jurídica. En este caso estaríamos hablando de un concurso voluntario.

Pero también pueden presentar la solicitud los propios acreedores, de tal forma que hablaríamos de un concurso necesario.

Cuando el órgano de administración sea consciente de que la empresa está en una situación de insolvencia o de pre-insolvencia debe presentar el concurso. En caso de no hacerle no se está incurriendo en un acto ilícito, pero puede ser considerada como una acción de ocultación premeditada de la insolvencia. Lo cual podría desencadenar la declaración de concurso culpable.

Aquel en el que el juez entiende que el deudor, administrador, liquidador o representante legal ha actuado con dolo, agravando con su actuación el estado de insolvencia. 

Hay cuatro grandes fases:

  1. Actos previos. Relativos a los procedimientos para solicitar el concurso.
  2. Fase común. Se declara abierto el concurso y se hace un inventario de los activos y deudas de la empresa o autónomo. Determinando la masa activa y pasiva.
  3. Fase de resolución. O bien se aprueba el convenio o bien se procede a la liquidación de los activos de la sociedad.
  4. Fase de calificación. La Justicia determina la responsabilidad del deudor o del órgano de administración, evaluando todo el proceso.

En caso de que el convenio no sea viable, se procederá a la liquidación de los activos de la sociedad y a cubrir las obligaciones de los acreedores en igualdad de condiciones. 

Si bien tienen preponderancia las deudas con Hacienda y la Seguridad Social y los sueldos de los trabajadores. Mientras que los créditos subordinados son los últimos en ser pagados. Por ejemplo las obligaciones contraídas con personas relacionadas la empresa, como los accionistas, o los intereses de los créditos.

Un escenario que se puede evitar con el diseño de una estrategia integral y la planificación de un convenio viable