¿Pueden despedirme por mi comportamiento fuera del trabajo?

El comportamiento fuera del trabajo de un empleado puede ser motivo de despido procedente en casos muy concretos, según el TS
El mal comportamiento fuera del trabajo con compañeros puede suponer un despido disciplinario

Todos somos conscientes de que los centros de trabajo son espacios en los que debe fluir el compañerismo y el respeto. Pero, ¿qué pasa con el comportamiento fuera del trabajo de un profesional es inadecuado? ¿Tienes repercusiones?

Precisamente, en torno a esto gira un caso sobre el que viene de dictar sentencia el Tribunal Supremo. A partir del dictamen del TS, el abogado laboralista de Vento Abogados & Asesores, Elías Lloves Suárez ha analizado en el consultorio laboral de La Voz de Galicia una cuestión que se ha podido preguntar más de un trabajador:

¿Pueden despedirme por mi comportamiento fuera del trabajo?

El comportamiento fuera del trabajo de un profesional es una cuestión que, a priori, no afecta para nada a la empresa. Ya que la vida privada de un empleado, como es obvio, está fuera del ámbito del poder de dirección del empresario.

Esto quiere decir que una vez que están fuera del horario laboral y del centro de trabajo, los empleados pueden dedicar su tiempo a lo quieren sin que repercuta en su empleo.

Sin embargo, hay pequeñas excepciones a esta regla, como así ha matizado el Tribunal Supremo en reciente sentencia, cuando establece que los insultos y agresiones físicas a otros compañeros realizadas fuera del lugar y tiempo de trabajo son causa de despido

El comportamiento fuera del trabajo puede tener consecuencias severas

Insultar y agredir a compañeros: Un comportamiento fuera del trabajo que puede ser causa de despido

Los hechos son los siguientes: Tras una comida de Navidad pagada por la empresa, fuera del centro de trabajo y del horario laboral uno de los trabajadores se dirigió a dos de sus compañeros para proferirles insultos y agredirlos físicamente, sin que hubiese provocación alguna por parte de sus compañeros.

A la mañana siguiente, el propietario del restaurante donde tuvo lugar la comida de navidad llamó por teléfono al gerente de la empresa para contarle lo sucedido el día anterior.

Ante esta situación, el empresario reúne a los trabajadores de la empresa, excepto al agresor, para indagar sobre lo sucedido. Estos le manifiestan que están hartos del comportamiento de este compañero y que la empresa debe tomar medidas, firmando un documento donde resumían lo sucedido en la comida de empresa.

Tras esto, la empresa despide al trabajador de forma disciplinaria.

La decisión del TS

El Tribunal Supremo decide que el despido es legal porque a pesar de que los hechos se produjeron fuera del centro de trabajo y del horario laboral, las agresiones físicas e insultos verbales a otros compañeros afectan a la convivencia entre los trabajadores y trasciende las relaciones privadas.

Además, se ha visto dañada la reputación de la empresa, ya que fue el propietario del restaurante fue quien puso a los dueños de la empresa en conocimiento de lo sucedido, provocando su descrédito frente a terceros.

Por lo tanto, el comportamiento fuera del trabajo sí puede ser motivo de despido si éste afecta a la convivencia y daña la imagen de la empresa.