Compraventa de empresas en concurso: Cómo convertir la crisis en oportunidad

Repasamos los beneficios, requisitos y plazos de la compraventa de empresas en concurso y aclaramos todos los aspectos clave
La compraventa de empresas en concurso trae consigo muchas ventajas como el conocido como paraguas concursal


Tradicionalmente se asocia el concurso de acreedores con la liquidación, el cese de actividad y la destrucción del empleo. Sin embargo, la liquidación concursal no tiene por qué ser el fin.

Como ya comentamos al abordar el dilema entre reestructurar un negocio o transmitirlo, la norma concursal, no sólo permite, sino que prioriza abiertamente, la venta de negocios (unidades productivas) en el concurso, es decir, la empresa en funcionamiento; incluso en fase de liquidación.

Es más, la compraventa de empresas en concurso ofrece una protección frente a riesgos que la hacen aún más atractiva que una compraventa tradicional. Esta protección unida a una serie de ventajas que, a continuación, expondremos, convierten a la compraventa de empresas en concurso en una verdadera oportunidad de negocio.

Beneficios de la compraventa de empresas en concurso

1. Agilidad en la compra

Aunque los tiempos judiciales todavía no son los que requiere el ritmo de la actividad empresarial, las ventas de unidades productivas en concurso suelen materializarse más rápido que las tradicionales M&A.

En un plazo de 2 meses la compraventa puede estar autorizada judicialmente y materializada, reduciendo el deal fatigue del comprador en la transacción.

Para la concursada y sus acreedores, la agilidad determina la conservación de valor y maximización de la recuperación, pues las liquidaciones fragmentadas o por lotes tienden a demorarse, debido a la necesidad de convocar sucesivas subastas o mejoras, lo que provoca el devalúo de los activos por el paso del tiempo.

Además, la venta unitaria supone un ahorro de costes en dos vertientes:

  • Gastos necesarios en el escenario de liquidación fragmentada hasta la finalización (arrendamientos, seguridad o suministros).
  • Indemnizaciones del personal en las que se subroga el comprador.

2. Acceso a activos, equipos, know how y carteras de clientes a precios competitivos

La compraventa de empresas en concurso, con plazos recortados, produce un efecto natural de minoración del precio que el mercado está dispuesto a pagar (se compra más barato), pero, cuidado, no son unas «rebajas sin más», sino una compra estratégica, que puede estar orientada a diversos fines:

  • Ampliar volumen de negocio.
  • Sumar capacidades (logísticas, productivas).
  • Complementar el portfolio de productos o servicios.
  • Adentrarse en nuevas regiones.
  • Adquirir talento y know how.

Por este motivo, más allá de los clásicos inversores, para otros agentes del sector en el que opera la concursada la compraventa de la empresa en funcionamiento puede ser una herramienta de crecimiento, expansión o posicionamiento en el mercado.

Pensemos en un competidor que adquiriendo el negocio gana notoriedad a través del fondo de comercio de la deudora, o en otro que tiene interés en las personas, procesos y cultura operativa para mejorar en calidad y servicio.

También un proveedor de la deudora puede ver la oportunidad de realizar una integración hacia adelante en la cadena de suministro, o un cliente, ante el concurso de su proveedor, de autoabastecerse y no depender de proveedores externos.

3. Diseño a medida

Una de las grandes ventajas de la compraventa de empresas en concurso es que existe prácticamente total libertad para configurar el perímetro de activos y contratos.

El adquirente define qué es lo que quiere comprar y qué no, en atención a sus propias necesidades e intereses: qué activos se lleva y cuáles no, qué puestos de trabajo necesita, en qué selección de contratos clave (comerciales, financieros, de seguros, suministros) desea subrogarse, y en qué licencias y autorizaciones administrativas.

En la práctica, la compraventa de empresas en concurso permite realizar una reestructuración operativa del negocio: comprar «lo que funciona» y dejar atrás lo que lastra o que no encaja en la estructura y estrategia del adquirente.

Imaginemos un inversor que dispone de su propia infraestructura administrativa. Le interesarán únicamente los activos productivos (maquinaria, instalaciones, útiles) y el empleo relacionado con la producción, pero no las oficinas ni el personal administrativo, que excluirá de su oferta. O a un empresario que ya desarrolle una fase concreta del proceso productivo, solo le interesará integrar los medios necesarios para ejecutar el resto de fases.

4. Compra con protección: el paraguas concursal

La norma concursal otorga al comprador una especie de paraguas o blindaje frente a las deudas, pues la unidad productiva no arrastra los pasivos históricos del deudor.

Como regla general, el comprador adquiere el negocio limpio de deudas, con tres excepciones:

  1. Las que voluntariamente asuma (p. ej., la derivada de un contrato de leasing de un bien).
  2. Las establecidas legalmente (hipoteca legal tácita: IBI).
  3. Los créditos laborales y de seguridad social correspondientes a los trabajadores integrados en el perímetro.

En la práctica, esta protección de la compraventa de empresas en concurso implica la purga o limitación de las deudas. En caso de existir cargas sobre los activos, serán alzadas, y si se trata de garantías reales el comprador podrá decidir si se subroga o no. Si se arrastran deudas laborales o de Seguridad Social, únicamente responderá de aquellas que correspondan a los trabajadores integrados, e, incluso, respecto de estas, puede pedir al juez que sean limitadas a la cuantía que no sea asumida por el FOGASA.

5. Continuidad del legado empresarial y del empleo

La compraventa de empresas en concurso permite la continuidad de la actividad, protege el empleo y el legado empresarial, lo que minimiza el impacto reputacional para los socios y administradores y facilita interlocución con acreedores y autoridades.

Además, la venta unitaria se traduce en menos frentes abiertos y cierre ordenado del concurso.

En la compraventa de empresas en concurso es fundamental realizar una due diligence y diseñar el perímetro de lo que se va a adquirir con precisión

¿Cuándo es factible la compraventa de empresas en concurso?

Dos son las claves:

  1. Cuando el negocio (extraído de la sociedad deudora) sea económicamente rentable.
  2. Cuando satisfaga a los acreedores mejor que el escenario de liquidación fragmentada.

¿Qué requisitos se exigen?

  • Solvencia técnica y económica.
  • Compromiso de conservación del empleo durante al menos 3 años.

¿Cuándo se puede presentar una oferta? y ¿cuánto dura el proceso?

En cualquier estado del concurso.

De hecho, es habitual la presentación de una oferta junto a la solicitud de concurso para acelerar los trámites y evitar la pérdida de valor. En este caso, se abrirá un plazo de 15 días para presentación de propuestas alternativas y evaluación por el administrador concursal, tras el cual se concederá audiencia a los representantes legales de los trabajadores por otros 15 días.

En caso de presentarse una oferta en otro momento del concurso, deberá convocarse subasta electrónica con una duración de 20 días, aunque también se podría autorizar la venta directa o mediante entidad especializada en los plazos a determinar por la administración concursal.

¿Y si hay más de un oferente?

El juez decidirá ponderando los siguientes criterios:

  1. Precio.
  2. Continuidad y conservación del empleo.
  3. Satisfacción de los acreedores.

Por ejemplo: entre una oferta de 100 mil euros, con pago diferido y subrogación de 5 trabajadores y una oferta de 85 mil, con pago al contado y subrogación de 7 trabajadores, el juez podría decidir adjudicar al segundo oferente a pesar de que el precio de la primera oferta sea superior.

Conclusiones y recomendaciones clave sobre compraventa de empresas en concurso

La compraventa de empresas en concurso es una herramienta para preservar actividad, empleo y valor, al tiempo que ofrece a compradores una vía de crecimiento ágil y con riesgos claros y acotados.

Si está pensando en comprar o vender en concurso, el tiempo y el método marcan la diferencia. Adelántese y rodéese de un equipo que entienda tanto el negocio como la dinámica concursal para asesorarle en las siguientes materias o puntos clave:

  • Due diligence previa que responda a: ¿Es el negocio rentable? ¿qué necesidades presenta? ¿cuáles son los activos afectos? ¿tienen garantías reales? ¿qué puestos de trabajo es necesario mantener? ¿existen deudas asociadas a esos puestos? ¿existen contratos o licencias imprescindibles?
  • Para el vendedor, elaborar un cuaderno de venta que maximice atracción de oferentes.
  • En todo caso, diseñar con precisión el perímetro, para evitar sustos no deseados y formular una oferta clara, comparable y ejecutable.

El Área de Insolvencias y Reestructuraciones de Vento Abogados & Asesores tiene una dilatada trayectoria en el asesoramiento en procesos de compraventa de empresas en concurso.

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